Bellas palabras del español en vía de extinción
No las dejemos morir...
La flexibilidad del idioma, el paso de los años y el devenir de las nuevas generaciones (más desparpajadas), conllevan a que algunas palabras que antaño adornaron con su belleza y musicalidad la lengua castellana, vayan quedando relegadas. Veamos algunas:
Agasajar: tratar a una persona con afecto, atención y amabilidad; halagarla con regalos u otras muestras de consideración.
Cascarrias: persona que se enfada con facilidad o por poco motivo.
Mansarda: cubierta donde las vertientes se quiebran y acentúan la pendiente en la parte inferior, donde generalmente se abren ventanas a la manera de buhardillas; espacio amplio entre el techo y el tejado.
Bizarro: que es valiente y, por lo general, apuesto.
Holganza: descanso y tranquilidad de que disfruta la persona que tiene poco o nada que hacer.
Prístino: que se mantiene inalterado, puro, tal como era en su forma original.
Sino: situación o estado a que una persona o una cosa llega o ha de llegar inevitablemente guiada por el destino. "Nadie puede saber a ciencia cierta cuál es su sino".
Picaflor: hombre enamoradizo y galanteador; también, pájaro conocido como colibrí.
Nefando: que resulta abominable por ir contra la moral y la ética.
Gentileza: amabilidad y cortesía de la persona gentil; garbo, gracia o gallardía con que una persona realiza una cosa.
Escabel: taburete pequeño para apoyar los pies cuando se está sentado.
Embeber: hacer que un cuerpo absorba un líquido; recoger parte de una cosa en ella misma; instruirse bien en una materia o informarse bien de algo.
Zaguán: sala o pieza de una casa, inmediata a la puerta principal de entrada.
Resolana: luz y calor producidos por la reverberación del sol en un lugar que está a la sombra.
Atalaya: torre construida en un lugar alto para vigilar gran extensión de terreno o de mar y poder avisar con tiempo de un peligro o amenaza; punto de vista desde el cual se pueden enjuiciar con objetividad hechos e ideas.
¿Este artículo te ayudó con tu manuscrito?
Envía las primeras 2 páginas de tu obra y recibe un diagnóstico de estilo gratuito, hecho a mano por Amparo Rozo.